viernes, 5 de diciembre de 2008

Un fallo informático paraliza los juzgados y obliga a dejar en libertad a 15 detenidos


Los ordenadores de los cuarenta y tres tribunales de la plaza del Pilar llevan ya más de 24 horas sin funcionar y el caos se agravó por la noche debido a un apagón de luz.

El titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Zaragoza, José Emilio Pirla, ayer en funciones de guardia, se vio obligado a tomar una decisión salomónica ante la imposibilidad de poder trabajar debido a un fallo en el sistema informático que comenzó a las 19.00 del miércoles y que, al cierre de esta edición, aún no había sido subsanado. Al comprobar que sobre las 19.30 los ordenadores seguían sin funcionar y que no se había podido celebrar ninguno de los ocho juicios rápidos previstos ni interrogar a ninguno de los 18 detenidos que había, decidió aplazar las vistas para el próximo día 16 de diciembre, que volverá a estar de guardia, y dejar en libertad a los arrestados. Salvo uno que tenía ya una orden de ingreso en prisión, otro que estaba reclamado y un tercero que fue sorprendido delinquiendo estando en tercer grado, el resto quedaron en libertad con la obligación de comparecer cuando se les cite. Los detenidos estaban hacinados en los calabozos desde las 9 de la mañana y la Policía les llevó un bocadillo para que comieran algo. El olor en esas dependencias, como pudieron comprobar sus letrados cuando hablaron con ellos, era insoportable ya que no hay ni ventilación ni luz natural. A media tarde, desde el propio juzgado se podía escuchar cómo gritaban y aporreaban las puertas de los calabozos para que los llevaran a presencia judicial. Sin embargo, la respuesta era siempre la misma: los ordenadores no funcionan. Idéntica respuesta se llevaron las víctimas de delitos que esperaban el juicio rápido por su causa y que no lo consiguieron. "Me citaron de forma urgentísima a las 12.30 y, al llegar, me dijeron que pasaban dos cosas: que el sistema informático se había caído y de dos juzgados de guardia que había, solo funcionaba uno. Tras esperar parte de la mañana, me pidieron que volviera a las 17.00, y el problema continuaba", explicaba ayer María Antonia Ayarza, trabajadora del Hospital Provincial a la que la noche del martes le robaron el bolso en las urgencias del centro hospitalario. Las vistas, aplazadas para el 16 Como los funcionarios ni nadie sabía cuándo iban a volver a funcionar los ordenadores, no podían decir a los perjudicados cuánto tenían que esperar y ni siquiera si se iban a celebrar. Al final, por decisión del magistrado, se optó por aplazar las vistas para el 16 de diciembre. "Les he dicho catorce veces que en esa fecha ingresan a mi marido y que no puedo venir, pero me dicen que lo de las citas va por sistema informático y no la pueden cambiar. Al final, he logrado que simplemente anotaran que no iré al juicio". Con el sistema nervioso destrozado por la experiencia judicial, María Antonia Ayarza anunció que si le roban otra vez, no denunciará. La situación de los familiares de los detenidos no era mucho mejor. "Llevamos aquí desde las 9.00 y no los han pasado aún al juez", explicaba María Dolores Jiménez, esposa de uno de los arrestados, a las 19.30. "Además, los nuestros están heridos porque les pegaron los policías. Y mi marido no tiene la culpa de que esos cacharros no funcionen", protestaba. Lo que sí que funcionaba era la cámara de seguridad que acaban de instalar. "Y nos graba a nosotros, cuando en la calle no hay ni una y el espejo que había para controlar las calles se rompió y no lo han arreglado", decían los funcionarios muy enfadados. Además de los ocho juicios rápidos suspendidos y los autos de libertad dictados a mano, el juez, el forense y el secretario tuvieron que acudir a un levantamiento de cadáver al Burgo de Ebro. También hubo otro fallecimiento, cuya orden de enterramiento la hicieron de forma manual. Y cuando sobre las 21.00 el magistrado estaba dictando un auto de entrada y registro, para agravar más la situación se fue la luz. El apagón duró cerca de una hora y como los juzgados tienen un sistema de mantenimiento "especial", estuvieron sin suministro eléctrico todavía más tiempo, hasta que llegaron los operarios. Pero además del caos del juzgado de guardia, ningún otro tribunal pudo trabajar ayer en la plaza del Pilar por el mismo motivo, con lo que la jornada pasó en balde. "Lo peor es que nos han dicho que no saben cuánto puede durar la avería informática. Es una vergüenza que esto funcione así", señaló Luis Casero, de CC. OO. Por otro lado, en una reunión mantenida entre la consejería de Justicia, vocales del CGPJ, el presidente del TSJA y el juez decano, se decidió que el CGPJ elaborará un informe en tres meses para valorar la continuidad del segundo juzgado de guardia y que las obras del solar anexo a la Audiencia están en proyecto y comenzarán en 2009.

http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.32392/relcategoria.301

No hay comentarios: