jueves, 18 de diciembre de 2008

Consumo ha retirado más de 14.000 unidades de juguetes peligrosos este año en Aragón


Zaragoza cuenta con un inspector que en Navidad se refuerza con dos personas más.El 80% se localizaron en la capital, la mayor parte procedentes de países asiáticos.

Aunque los Reyes Magos no esquivan del todo la crisis, los juguetes vuelven a ser protagonistas estos días. En Navidad se compra aproximadamente el 75% de los juguetes del año, por lo que la seguridad de estos productos es ahora más importante que nunca. Hay modelos que no respetan las medidas de protección necesarias y que pueden resultar peligrosos para los más pequeños. Por eso, las inspecciones que realiza consumo se intensifican estas fechas. En lo que va de año, más de 14.000 unidades de juguetes han sido retiradas de las estanterías de las tiendas y de los almacenes de los distribuidores. El 80% de estas retiradas se han producido en Zaragoza (concretamente, 12.553 unidades de las más de 14.000), mientras que el restante 20% se lo reparten entre Huesca y Teruel. Además de que el volumen de negocio es mayor en la capital, también es en Zaragoza donde se localizan los principales almacenes de productos procedentes de países asiáticos, que son los que con mayor frecuencia incumplen las normativas. “El juguetero de toda la vida tiene fallos, pero suelen ser problemas de diseño, no de calidad. Puede haber modelos que rocen los límites legales, pero suelen cumplir las normas”, cuenta Rafael Tapia, jefe de control de mercado del Servicio Provincial de Zaragoza, dependiente del Departamento de Salud y Consumo. Con los productos provenientes de países asiáticos hay más problemas. De hecho, el 85% de los juguetes peligrosos analizados por la Red de Alerta nacional tenía este origen. Generalmente están fabricados con peores materiales y, además, no realizan pruebas de seguridad para abaratar los costes. Así, con frecuencia se saltan la legalidad. Los inspectores de la DGA vigilan los cuatro grandes almacenes que surten a los pequeños comercios, por lo que muchas veces se retiran los juguetes antes de tocar las estanterías. Una de las irregularidades más frecuentes es encontrar juguetes para niños de 0 a 3 años con piezas demasiado pequeñas. Son elementos que pueden ahogar a los niños si se las tragan. Además, también se retiran los productos que, aun siendo de una pieza, alguna de sus partes se puede desprender con facilidad. En los laboratorios del Centro de Investigación y Control de Calidad (CICC) del Ministerio de Sanidad, en Madrid, hacen pruebas con juguetes para ver con qué presión se desprenden estas piezas. Otros juguetes representan un peligro por tener filos cortantes, un exceso de productos químicos entres sus componentes, un etiquetado ilegible o incompleto, un aspecto engañoso, un fácil acceso a las pilas... Este año, por ejemplo, en Aragón también se han retirado silletas para muñecas que incumplen la normativa. Esta exige que estos productos tengan que doblarse en dos movimientos, complicando así la operación para que los niños no puedan pillarse las manos. Almacenes sancionados En Zaragoza, un inspector revisa diariamente los productos que se venden en las tiendas y que se distribuyen en los almacenes. Para la campaña de Navidad, desde mediados de noviembre su trabajo se refuerza con el apoyo de dos compañeros más. Cuando encuentran un lote sospechoso, primero se inmoviliza en los almacenes del propio establecimiento. El dueño no podrá tocar ese material hasta que se decida qué se hace con él. De lo contrario, será sancionado. Los locales deben decir quién ha sido el proveedor de ese producto. Si este no opera en Aragón, el material se manda a la comunidad de procedencia, que pasa a tener la responsabilidad sobre los juguetes. Si no se facilita la identidad del proveedor, el material se destruye en Aragón. En caso de reincidencia, los locales son sancionados. En Zaragoza los cuatro grandes almacenes han sido denunciados, además de dos pequeños comercios. La partida de productos más importante retirada este año fue de un fabricante local. Una de las vías de control con las que cuenta Consumo es la Red Nacional de Alertas, un mecanismo mediante el cual las comunidades notifican productos irregulares que podrían estar en el resto del país. En lo que va de año, el ministerio ha recibido 756 alertas. Aragón apenas mandó cinco, ya que solo notifica los que han podido salir de su territorio. Además, este departamento también lleva control sobre los alimentos. Sobre todo, se encarga de los fallos en los etiquetados y de los fraudes en los productos -este año retiraron un lote de conservas con una categoría inferior a la anunciada-. Controlan casi cien productos al año, y esta campaña navideña se han centrado en el pescado congelado.


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