La empresa Portesa ha logrado la homologación de Sanidad para poder exportar al país nipón el producto cárnico turolense Es el primer matadero de la provincia que cuenta con este privilegio
El mercado japonés ya no es una meta inaccesible para el jamón de denominación de Teruel. La empresa agroalimentaria Portesa ha conseguido recientemente para su matadero, ubicado en la capital, la homologación por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo para poder exportar jamón y otros productos curados y frescos procedentes del cerdo de denominación al país nipón. Mientras que las materias primas frescas pueden comenzar a comercializarse de forma inminente, los jamones deberán esperar, al menos, catorce meses, tiempo de curación mínimo exigido por la denominación de origen Jamón de Teruel. La certificación fue dada a conocer ayer, en la jornada de clausura de la feria gastronómica 'Gusto Mudéjar', que durante este fin de semana ha reunido en torno a los fogones del palacio de exposiciones y congresos a algunos de los restauradores más importantes de la provincia. El consejero delegado de Portesa, Clemente Garcés, calificó la homologación de sus instalaciones como "un paso muy importante para la provincia", por que, según subrayó, hasta ahora resultaba imposible que ningún secadero turolense pudiera comercializar jamones de denominación a Japón sin antes haber realizado el proceso de sacrificio en un matadero autorizado para ello. Garcés explicó que Japón es un "mercado potencial de productos de alto valor" y agregó que los contactos mantenidos hasta ahora con industriales de ese país asiático ponen de manifiesto que el jamón turolense "les entusiasma". "La japonesa es una sociedad muy exigente -continuó el consejero delegado-, ya conoce el aceite bajoaragonés y valora las características de nuestro producto cárnico estrella, sobre todo, su infiltración de grasa intramuscular". Reconoció, no obstante, que solo hace falta adaptarse a la cultura y gustos japoneses, con formatos para comercializar este producto agroalimentario que difieren de las tendencias españolas. "Allí prefieren el jamón envasado en lonchas, o en mazas si va destinado a las charcuterías", explicaba Clemente Garcés, para quien el pernil está muy presente también en los restaurantes. EE. UU., el siguiente reto Tanto para Portesa, perteneciente al grupo turolense Naturuel Corporación Agroalimentaria, como para el Consejo Regulador, el siguiente reto pasa por la exportación de jamones certificados a EE. UU., un mercado difícil, pero también de gran potencialidad. El consejero delegado de Portesa dijo que la homologación para comercializar los productos cárnicos de denominación a este país resulta compleja, "porque más que medidas de seguridad lo que imponen son unas auténticas barreras arancelarias". Garcés dijo que este proyecto está aparcado de momento, debido a que el valor añadido que se puede obtener no compensa los esfuerzos burocráticos necesarios. Bien diferente es el caso del mercado chino, mucho más cercano para los industriales turolenses. Certamen nacional Además de la zona de exposición de los productos de Portesa, la atención de la Feria 'Gusto Mudéjar' se centró ayer en el concurso nacional de cocina, cuyo jurado fue presidido por Manuel de la Osa. El chef manchego, cuyo restaurante de las Pedroñeras (Cuenca) está incluido en la guía Michelín, se mostró entusiasmado en colaborar con la iniciativa turolense y calificó la gastronomía de la provincia "como muy similar a la de Castilla y una despensa parecida a la nuestra". De la Osa dijo que el jamón de denominación "es uno de los grandes productos que hay en esta tierra". Y agregó que las características del mismo, con la grasa infiltrada que le da el crecimiento lento del porcino, consigue "un sabor largo". Diez cocineros de diferentes ciudades españolas quedaron finalistas en el concurso de cocina, con una reinterpretación de las gachas turolenses como plato estrella, y una segunda elaboración en base a una cesta de la compra facilitada por la organización. La zona de los fogones estuvo muy concurrida durante la mañana y, sobre todo, por la tarde, por espectadores que no se quisieron perder la creatividad de los concursantes para reinterpretar las clásicas gachas de harina de almortas, en las que hubo cabida para productos típicos, como los torreznos, pero también para materias más actuales, entre ellas las algas marinas. La feria se ha completado con unas jornadas gastronómicas en las que han participado durante la pasada semana quince restaurantes de la capital. La carne de cerdo de denominación ha sido el ingrediente principal del plato estrella de unos menús preparados expresamente para esos días. Un jurado premiará la mejor receta.
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martes, 3 de marzo de 2009
El jamón de denominación de Teruel estará en el mercado japonés en catorce meses
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