Según un artículo del periódico El Economista.es, el fabricante estudia "posponer el lanzamiento de turismos de primera importancia comercial". Figueruelas se enfrenta a un nuevo plan de reducción de costes dictado por GM Europa.
Los ocho euros por día trabajado y la supresión del turno de noche, como se está planteando en Bélgica, o la reducción de la producción a un solo turno quitando a todos los temporales, en el caso de Suecia, o incluso el recorte de la jornada laboral de 35 horas semanales a 26 son algunas de las propuestas que barajan las distintas plantas de General Motors en Europa y que tendrá que plantearse también Figueruelas para cumplir con el nuevo plan de reducción de costes anunciado por la compañía para sus centros del Viejo Continente. Un plan que fue presentado al comité reducido de GM Europa el lunes y que dos días después sigue siendo un secreto. Según fuentes del sector, citadas en un artículo del periódico El Economista.es, el fabricante "pospondrá el lanzamiento de turismos de primera importancia comercial, como el nuevo Meriva, el segundo modelo que se fabrica en Figueruelas, además del Corsa". El rotativo apunta un retraso de un año en el arranque de la producción del nuevo modelo. Todos los sindicatos que integran el comité de empresa de Figueruelas han sido llamados hoy a la reunión de la comisión permanente para conocer de primera mano qué es lo que les espera a los trabajadores de la planta zaragozana. Lo único que ha trascendido hasta el momento es la exigencia innegociable de la dirección de GM de reducir los costes al máximo para no verse obligados a renunciar a las inversiones previstas en nuevos modelos. Ayer, directivos de GM anunciaron que cumplirán con las inversiones para rejuvenecer los modelos de las marcas Opel y Vauxhall. El director de comunicación de GM en Alemania, Jörg Schrott, dijo a Efe que dirección y comité discutieron en Rüsselsheim los ajustes de los volúmenes de producción y la garantía de mantener fábricas. Ambas partes hablaron, principalmente, de los paquetes de recorte de costes que la empresa debe desarrollar para hacer frente a la debilidad del mercado automovilístico europeo. Sin embargo, no concretó ninguna medida. La reunión hoy, a las 9.00, del comité de empresa de Figueruelas, es tan trascendental que ha obligado a retrasar hasta mañana otra que tenía con la dirección alas 11.00 para fijar los nuevos días de paros técnicos, que tendrán lugar la tercera semana de diciembre, del 15 al 19, para las dos líneas, aunque solo se habían confirmado los días 17, 18 y 19 para la línea del Meriva. Y además, del 7 al 12 de enero, está previsto convertir siete días de vacaciones flotantes del año que viene en colectivas. No obstante, este calendario, del que ya hablan los trabajadores en la planta, tendrá que ser confirmado por la dirección mañana, ya que el día 15 se agota el mes de preaviso que tiene la empresa para comunicarlo. En cualquier caso, lo que parece evidente al mirar los paros técnicos de este año, que abarcarán casi un mes, del 12 de diciembre al 12 de enero -estos últimos pendientes de confirmación-, es que en 2009 sí algo sobrará serán bastantes días de trabajo en Figueruelas. El comité de empresa seguirá en la línea de repartir este paro forzoso como se ha tratado de hacer con el expediente de suspensión de empleo, ya en marcha. Un ERE que muchos trabajadores no ven suficiente y que al final pueda dar lugar a despidos. "Me temo que alguna planta europea de GM se pueda quedar en el camino. Esperemos que no sea la nuestra", comentaron. La bajada de salario o la de jornada se perfilan casi como únicas alternativas para atender la orden de GM Europa de reducir los costes de cara a que la compañía pueda salir a flote. Los datos que llegan no solo del Viejo Continente sino de Estados Unidos son cada vez más preocupantes, ya que ayer mismo el fabricante pedía ayuda estatal urgente incluso antes del cambio de gobierno, que se producirá en enero. Lo hacía por boca de su presidente, Rick Wagoner, en declaraciones a la revista especializada "Automotive News". "Este problema tiene que ser atacado urgentemente", dijo, si bien no especificó cuánto dinero necesitaría de Washington. Por otra parte, un día antes, este lunes, Carl-Peter Forster, presidente de GM Europa, solicitaba también ayudas económicas por montante de 40.000 millones de euros a la canciller alemana Angela Merkel. Asimismo, el viernes GM advertía que, de no recibir ayuda estatal, existía la posibilidad de que entrase en quiebra a mitad del 2009. Por si fuera poco con estos datos, también este lunes la bolsa se cerraba con la caída de un 30% en las acciones de GM, con una cotización a la baja que no se producía desde 1946. De hecho, según analistas de Deutsche Bank, la cotización de la acción podría incluso caer a cero y el gigante estadounidense podría estar a punto de declararse en quiebra. Con este panorama, sin que GM tenga dinero suficiente para garantizar las inversiones que requieren los nuevos modelos, difícilmente se pueda fijar una fecha para el lanzamiento del Meriva. Esta será sin duda una de las principales incógnitas que tendrá que aclarar hoy el miembro del comité europeo de GM y portavoz de UGT, Pedro Bona, que comparecerá ante los medios, junto con el presidente del comité de empresa, Juan Arcéiz y la secretaría del mismo, Ana Sánchez.
http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.30036/relcategoria.309
miércoles, 12 de noviembre de 2008
GM podría retrasar la fabricación del 'Meriva'
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Noticias cincoguias
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