lunes, 11 de mayo de 2009

La confusa señalización y un complejo nombre restan usuarios a la autopista autonómica


Casi un año después de su apertura, la intensidad de tráfico en la ARA-A1 alcanza el 50% de lo previsto La concesionaria prepara un plan para levantar señales que hagan referencia a esta vía en zonas más alejadas

Casi un año después de su inauguración, los datos constatan que la autopista autonómica no ha calado entre los usuarios. Con una intensidad de tráfico a la mitad de lo previsto inicialmente, las razones que explican esta infrautilización son variadas, desde una señalización casi tan confusa como el nombre del vial (ARA-A1) hasta el retraso del Ministerio de Fomento en habilitar el enlace con la AP-2. De hecho, la concesionaria de la autopista, la UTE Acciona-Arascón-Brues, está realizando un estudio para aumentar el número de carteles en zonas más alejadas, desde Fraga al Cuarto Cinturón.   La primera autopista autonómica, que enlaza Villafranca de Ebro con El Burgo (desde la N-II hasta la N-232), constituye el primer tramo del futuro quinto cinturón de Zaragoza, que llegará también a María de Huerva y La Muela. Antes se prevé realizar la Cariñena-Gallur, el proyecto más avanzado de todos. Para evitar el peaje de la Villafranca-El Burgo, el Gobierno de Aragón aplicó el método del llamado peaje en sombra, por el que la adjudicataria sufraga la infraestructura (cuyo coste ascendió a 155 millones de euros) y, a cambio, recibe trimestralmente una compensación económica en función del número de usuarios. De ahí que el mayor interés de que la autopista registre la intensidad de tráfico prevista sea de la propia concesionaria. Casi 2.600 coches al día en abril En principio, se calculó que unos 6.500 vehículos utilizarían la ARA-A1 al día. Los números reales fueron claramente inferiores desde su apertura, aunque también es cierto que las cifras han ido en aumento: de los 2.751 vehículos diarios que tomaron la carretera en 2008 se ha pasado a 3.270 en los cuatro primeros meses de este año, y a 3.937 solo en abril, según datos proporcionados por Obras Públicas. De esta cifra, 2.589 corresponde a vehículos ligeros y 1.348, a camiones.   Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el vial radica en la señalización. En dirección a Zaragoza, ni desde la AP-2 ni desde la N-II aparece el nombre de la capital aragonesa en los accesos a la autopista autonómica (como se observa en la imagen). Esto provoca que muchos conductores opten por evitar la entrada a un eje que se configura como una variante de la ciudad.   La concesionaria, en efecto, lleva unos meses elaborando un plan global de señalización de la autopista, como confirman fuentes de Obras Públicas. Así, pretende levantar referencias al vial no solo en las proximidades, sino en puntos más alejados, como el Cuarto Cinturón o incluso Fraga.   "Esperábamos que hubiera más tráfico", admiten desde el mencionado departamento, aunque recuerdan también que las empresas de transporte cifran en un 25% la caída del tráfico por la crisis. Obras Públicas pone además el énfasis en que, pese a la infrautilización de la carretera, ha contribuido a evitar "que se colapse el acceso a Zaragoza desde la N-232", uno de los más problemáticos.   La ARA-A1 se inauguró en julio del año pasado. La decisión de denominar de forma tan peculiar a la infraestructura la tomó el propio consejero de Obras Públicas, Alfonso Vicente, en un foro improvisado celebrado cuatro meses antes de su apertura. Los dos nombres que se desecharon fueron la Z-50 y la A-222. El primero de ellos resultaba a priori más lógico, dado que la carretera se enmarca en el futuro quinto cinturón, pero el hecho de la financiación fuera autonómica pesó más en la elección. "Señala que es de Aragón", recalcó Vicente entonces.   Fuentes del Gobierno de Aragón recordaron ayer que la denominación elegida estaba en consonancia con la Ley General de Carreteras, según la cual debe utilizarse una "nomenclatura diferente en función del gestor", que en este caso es el Ejecutivo autonómico. En cualquier caso, la DGA señala que en otras comunidades como Extremadura infraestructuras de las mismas características llevan un nombre similar al de la ARA-A1. Para Tradime, "muy importante" El colectivo más satisfecho con la infraestructura es el de transportistas, para los que ha significado "un paso adelante muy importante", como reconoce el presidente de la patronal Tradime, Jesús Arbiol. "Hay que recordar que allí se ubican dos grandes empresas. Antes, para ir en dirección a Cataluña, los camiones tenían que cruzar Zaragoza o bien tomar la N-232 hasta Pina, por una carretera estrecha y peligrosa", explica Arbiol, quien recuerda la "congestión" que se formaba en la zona antes de la apertura de la ARA-A1. "Los profesionales del volante, una vez que usan satisfactoriamente una carretera, repiten más adelante, como es lógico", añadió el presidente de Tradime. Arbiol destacó en este sentido los beneficios que traerá la segunda autopista autonómica, entre Cariñena y Gallur.

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza/la_confusa_senalizacion_complejo_nombre_restan_usuarios_autopista_autonomica.html

No hay comentarios: