Los especialistas alertan de que algunas mujeres recurren a este remedio de emergencia con demasiada frecuencia En 2008 se dispensaron en centros públicos 9.535 dosis, 191 más que en 2007 Las oscenses fueron las aragonesas con la tasa más alta de solicitudes
Un remedio de emergencia. Las ministras de Sanidad e Igualdad han insistido en un uso racional del levonorgestrel, que a partir del verano pasará a dispensarse sin receta en farmacias, y que se propone como una de las medidas para frenar la tasa de abortos, más abultada cada año. El levonorgestrel es el principio básico de la conocida como píldora del día siguiente que, desde 2005, ya se dispensaba de forma gratuita en centros de salud, hospitales de Aragón y otros recursos municipales. Precisamente, desde ese momento, el Salud activó un registro para conocer la edad de las usuarias, el lugar donde pidieron el tratamiento y, entre otras cosas, si recurrían a él en más de una ocasión. Pues bien, los datos de 2008 constatan que existe un grupo de usuarias que llegan a pedirla varias veces en un corto espacio de tiempo. Es decir, hay chicas que acuden al centro elegido dos o más veces a lo largo del año por el mismo motivo: para pedir la píldora. Las que más frecuentemente lo hacen son las que tienen entre 16 y 17 años, seguidas por las de entre 14 y 15. En concreto, en 2008 se registró que se dieron 963 tratamientos a 843 usuarias de entre 16 y 17 años. Es decir, cada una recibió 1,142 dosis, por lo que es evidente que algunas repitieron. Por otra parte, la cifra global de chicas de 14 y 15 años que la pidieron fue sensiblemente inferior: 195 frente a las 843 del grupo anterior. Sin embargo, entre estas, las más pequeñas, se administraron 218 dosis, es decir, cada una salió a 1,118 tratamientos. Hubo también 3.310 jóvenes de 18 a 24 años que consumieron 3.684 dosis (sale a 1,113 cada una) y otras 3.070 de más de 25 años que solicitaron 3.328 tratamientos (la media es la más baja de todas las franjas de edad; 1,084). En total, en 2008 se suministraron en Aragón 9.535 dosis, 191 más que en el año anterior. Lo que ocurre es que 1.118 de estos tratamientos no están bien identificados (es decir, algunas de las variables descriptivas sobre sus usuarias, como puede ser la edad, no están bien recogidas), por lo que estas dudosas no se contabilizan. Las usuarias que quedaron registradas con todos los datos y que quedaron reflejadas en firme fueron 7.637. Por sectores de salud Casi todas las dosis se administraron en centros del Servicio Aragonés de Salud, tanto de atención especializada como de primaria, y 479 fueron proporcionadas en el centro de promoción de la salud municipal. La mayoría (2.773) se administraron en el sector sanitario II, el de Zaragoza que tiene como referencia el Hospital Miguel Servet, que estuvo seguido de cerca por el sector III, del que depende el Clínico Universitario, donde se dieron 2.315 dosis. No obstante, este es un dato absoluto que no coincide con el relativo sobre quiénes son las aragonesas que más solicitan el remedio, y estas son las oscenses. De media, el año pasado acudieron a un centro sanitario por este motivo (en este cómputo no entran los gestionados por el Ayuntamiento) una tasa de 29,3 de cada mil mujeres. Pues en Huesca, donde solicitaron la píldora 1.079 mujeres el año pasado, esta cifra se materializó en nada menos que una tasa de 40,5 por 1.000 mujeres. Les siguieron las del sector de Teruel (se solicitaron aquí 589 tratamientos y el índice de utilización fue de 32 usuarias por cada 1.000 mujeres) y las zaragozanas cuyo hospital de referencia es el Clínico, ya que fueron 31 de cada mil. Las que menos recurrieron a este servicio fueron las mujeres del sector I de Zaragoza (Royo Villanova y Provincial). También hay que destacar que se recoge el sitio en el que se pide pero, por ejemplo, puede que una zaragozana lo pida en Huesca porque esté allí de viaje, y quede registrado el dato en la capital oscense. Aragón, por delante Por otra parte, varios expertos consultados por este periódico subrayaron que Aragón va por delante de muchas comunidades españolas en la forma de dispensar la píldora postcoital. Desde 2005, se pueden obtener y se podrá seguir haciéndolo de manera gratuita en los centros de salud, en las Urgencias de los hospitales y en los centros de planificación familiar. En concreto, de estos últimos recursos, se dispone de uno en Huesca y de cinco en Zaragoza (tres que dependen del Hospital Miguel Servet; uno, del Clínico y otro del Ayuntamiento de Zaragoza). Precisamente, la sexóloga zaragozana Carmen Sanisidro recalcó el buen funcionamiento de los actuales servicios de los que dispone Aragón para ofrecer el medicamento. "En nuestra comunidad todo iba bien y estábamos por delante de otras de España. Se ofrecía una buena atención. Tenemos mejor acceso que otros", señaló. En sentido, Sanisidro consideró que la venta de la píldora postcoital ofrecerá un "anonimato" que puede tener sus "contras". "No van a tener tanta información como ahora y nadie garantiza que se tomen la píldora de manera inmediata. Conforma pasan las horas, la eficacia del medicamento disminuye. Además, me preocupa que se utilice como método anticonceptivo", concretó Sanisidro.
http://www.heraldo.es/noticias/aragon/d5272_las_menores_son_las_que_mas_veces_toman_pildora_postcoital_mismo_ano.html
miércoles, 13 de mayo de 2009
Las menores son las que más veces toman la píldora postcoital en un mismo año
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