jueves, 14 de mayo de 2009

Cerámica de vanguardia y piezas de anticuario coinciden en dos ferias marcadas por la crisis


Ambas citas reúnen a más de 60 expositores de toda España, hasta el 17 de mayo, en la Feria de Zaragoza

Con el fantasma de la crisis económica merodeando entre artistas, expositores y compradores, hoy abre sus puertas la IX edición de CERCO, la Feria Internacional de Cerámica Contemporánea, que comparte espacio, en el pabellón 1 del recinto ferial de Zaragoza, con la VI Feria Internacional de Anticuarios y Galeristas.   Durante cuatro días, hasta el próximo 17 de mayo, de 11.30 a 21.00, estudiantes de escuelas de artes de Zaragoza, Madrid, o La Rioja mostrarán sus obras en el mismo escenario que lo hacen artistas de reconocido prestigio como, Miguel Ángel Arrudi, Rafa Pérez, Joan Carrillo o Teresa Gironés.   "La feria es el mejor punto de encuentro entre los profesionales del mundo de la cerámica. Aquí podemos ver las creaciones de otros colegas, contactar con galeristas y clientes y, sobre todo, mostrar al resto del mundo que el arte de la cerámica va mucho más allá del jarrón y el botijo. Luego, si vendemos, pues mucho mejor", añade Ramón Fort. Él lleva siete años participando y, en esta ocasión, muestra una instalación, que es un homenaje al periodista de HERALDO DE ARAGÓN, Gervasio Sánchez y a su exposición 'Vidas minadas'.   Crisis, arte, y creatividad, estas son tres de las palabras que más se escuchaban entre los galeristas y creadores mientras montaban sus instalaciones y colocaban sus piezas en los expositores. "Es un año duro, pero confiamos en que este encuentro sirva para animar a los visitantes a invertir en arte porque es un producto seguro, que siempre se revaloriza", afirma Pilar Ginés, que expone por primera vez.   Tal vez por este motivo, los precios de las piezas son más bajos que en anteriores ediciones. Obras que oscilan entre los 300 y los 3.000 euros en el caso de la galería Adamá, de Madrid, aunque "todo es negociable", apunta uno de los responsables. Y es que la mayoría de los expositores coinciden en que hablar de precios en un escaparate tan artístico como este "resulta feo".   "Hay que mover las piezas, sacarlas de los talleres, para que la gente se enamore de ellas ", indica Pepa Jordana, directora de la galería del mismo nombre.   Jordana forma parte del jurado designado para fallar el IX Premio Internacional de Cerámica Contemporánea Cerco 2009 al que se han presentado más de 300 obras de artistas procedentes de Taiwán, Japón o China. Han sido seleccionadas veintiocho y el ganador se dará a conocer mañana con motivo de la inauguración de la exposición de los trabajos en la Escuela de Cerámica de Muel.   Los trabajos de María Oriza, la ganadora de la edición pasada, se pueden ver en la galería de Pepa Jordana y muy cerca de este expositor, cuatro artistas 'novatas', responsables del grupo artístico M.A.M.A., vuelan en solitario después de que el año pasado expusieran con la escuela Francisco Alcántara, de Madrid.   "Traemos una instalación muy peculiar, un grupo de lápidas que representan la muerte de la cerámica. Es un mensaje bastante negativo, pero con la que esta cayendo creímos que era un buen argumento", señala María Blázquez. Antigüedades del XVI Mucho mas optimistas se mostraron los responsables de la veintena de expositores que este año participan en la VI Feria Internacional de Anticuarios y Galeristas.   Bronces del siglo XIX, muebles del XVI o espadas forjadas en la época de Felipe IV se hacen hueco entre esculturas de Oteiza o broches de diamantes "difíciles de cuantificar económicamente por su valor emocional y artístico", apunta el responsable de Antigüedades Miñana. "Este es un negocio totalmente romántico y cuando te dedicas a a las antigüedades te das cuenta de que lo más caro no tiene porque ser lo más valioso. Por eso, aquí se pueden encontrar, a partir de 300 euros, piezas estupendas que forman parte de nuestra historia y de nuestra cultura. Además, a la persona que le interesa comprar, se le dan todas las facilidades", añade Miguel Cebrián, vicepresidente de los anticuarios.   El precio de los objetos ronda entre los 300 y los 25.000 euros, aunque la cuantía que hay que pagar por la novedad de este año se aproxima más a la primera cifra. Son sofás, lámparas y hasta cuadros con ciervos de los años sesenta que se hacen hueco entre muebles originales aragoneses.   "Aragón es uno de los paraísos de las antigüedades y nuestras piezas son muy demandadas entre compradores internacionales que quieren objetos buenos, bonitos y cuidados y con la crisis tienen oportunidad de conseguirlos. Ahora ya no se vende cualquier cosa, sino hay que seleccionar bien las piezas", señala Carlos Altabella. Y es que, algo bueno tenía que tener la crisis.


http://www.heraldo.es/noticias/cultura/4be59_ceramica_vanguardia_piezas_anticuario_coinciden_dos_ferias_marcadas_por_crisis.html

No hay comentarios: