martes, 5 de mayo de 2009

Fiat busca el apoyo del Gobierno alemán para comprar Opel y crear un gigante europeo


La firma italiana presenta en Berlín _un proyecto que integra a la filial europea de GM y no descarta el cierre de plantas. El comité de Figueruelas dice que cualquier plan de futuro debe contar con Zaragoza.

Sergio Marchionni, el exitoso jefe de Fiat, tiene un sueño al que ha bautizado como “boda celestial” y que, de hacerse realidad, podría convertir a su empresa en el mayor constructor de automóviles de Europa y el segundo del mundo. Para concretarlo, el ejecutivo italiano viajó ayer a Berlín con el propósito de convencer al Gobierno alemán de las bondades de su ambicioso proyecto. El consejero delegado de FIAT desea unir en un gran consorcio automovilístico al constructor italiano, las ramas europeas de General Motors y Chrysler, para crear un nuevo gigante europeo que podría producir 6 millones de coches al año y obtener unos ingresos anuales de unos 80.000 millones de euros. Para llevar a cabo esa “boda celestial”, Marchionni necesita el consentimiento de las autoridades alemanas a la fusión entre Fiat y Opel, la empresa germana cuyo futuro aun depende de la casa matriz americana. Y tiene además que ofertar mejores condiciones que su rival, el consorcio austriaco-canadiense, Magna, que también ha mostrado interés por Opel. Durante un encuentro con el ministro de Economía alemán, Karl-Theodor zu Guttenberg, el ejecutivo italiano prometió que la ansiada fusión mantendría con vida la marca Opel, pero advirtió que solo tres de las cuatro plantas que funcionan en Alemania, tenían opciones concretas de seguir funcionando, Russelsheim, Bochum y Eisenach, en tanto la de Kaiserslautern, que da empleo a 3.500 personas, cesaría en su actividad. Guttenberg no aclaró si el consejero delegado de Fiat había mencionado la posibilidad de cerrar la fábrica que General Motors, la matriz de Opel, tiene en Figueruelas (Zaragoza) y se limitó a decir que no se plantea una clausura generalizada de plantas. Otro punto de discusión son las necesidades económicas de entre 5.000 y 7.000 millones de euros, fruto de la deuda de General Motors, que harían necesario buscar una fórmula de financiación mediante avales o garantías estatales. “Hemos recibido el plan, que será analizado en forma detallada”, declaró el ministro de Economía germano, tras reconocer que su gobierno está a la espera de que se concrete la oferta de Magna. Después de su encuentro con Guttenberg, el consejero delegado de Fiat se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores y Vice-Canciller, Frank Walter Steinmeier, quien en su calidad de candidato del SPD a la jefatura de gobierno, puede hacer fracasar todos los preparativos para la “boda celestial”. El candidato socialdemócrata entregó al ejecutivo italiano un listado de 14 puntos que resume los criterios fundamentales para el consentimiento de su partido a cualquier negociación. El SPD está interesado en que el futuro dueño de Opel mantenga en lo posible la actual plantilla y que el acuerdo final sea aceptado por los sindicatos, pero el partido tampoco oculta su preferencia por Magna, tendencia que comparte con el comité de empresa de Opel y el sindicato IG Metall. El resultado de la ofensiva de Sergio Marchionni en Berlín será conocido en los próximos días, pero el empresario italiano ya se ganó la enemistad del comité de empresa de Opel con la posibilidad de incluir en sus planes el cierre de Kaiserslautern, donde produce motores. En todo caso, el plan de Fiat “no incluye el cierre amplio de plantas, pero sí de alguna fábrica puntual en Europa”, recalcó el ministro Guttenberg tras reunirse con Marchionne en Berlín en respuesta a la pregunta de si el consejero delegado había hablado de la posibilidad de cerrar la fábrica de GM_en Figueruelas. Reacción en España “Si vamos hacia un proyecto económico viable y una empresa que quiera ganar dinero, Figueruelas contará”, manifestó tajante el presidente del comité de General Motors España, Juan Arcéiz, quien descartó el cierre de la factoría zaragozana, salvo por “motivaciones políticas”, ya que se trata de una de las más rentables del grupo automovilístico alemán. A su juicio, “hay que ser cauto a la hora de opinar porque no conocemos en profundidad la propuesta de Fiat ni del resto de inversores; únicamente advertirles que si vienen a recortar Figueruelas o reducir su capacidad productiva por debajo de las 430.000 unidades, estaremos en contra”. “No vamos a estar de comparsas. No solo el Gobierno y los sindicatos alemanes, auque esté allí el 50% de la plantilla de GM, tienen que decidir sino que también nos tendremos que pronunciar el comité europeo y otros Gobiernos”, advirtió Pedró Bona, único representante de Figueruelas en el comité reducido de General Motors Europa.


http://www.heraldo.es/noticias/economia/el_ministro_economia_recibe_marchionne_para_escuchar_plan_compra_opel.html

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