viernes, 8 de mayo de 2009

El Náutico se pone de tiros largos


El club zaragozano volvió ayer a abrir sus puertas ante cientos de personas en la ribera del Ebro... y multitud de curiosos en Echegaray y Caballero

Goya, fuegos artificiales y hasta queimada gallega. Y todo para reinaugurar un club que se supone deportivo, pero que, ayer, no lo era. Las zapatillas de deporte se guardaron en el armario, del que salieron los tiros largos. La etiqueta mandaba, incluso en las paredes del renovado restaurante del Club Náutico, desde el que la maja, esta vez vestida, miraba a los centenares de invitados al evento.   "No estoy nada nervioso", decía Víctor Marta, gerente y cocinero responsable del local. Claro, llevaban ya muchos días preparando. Que se lo digan a Iván Trasobares, jefe de cocina, que confesó que había dormido muy poco las últimas noches. De hecho, se habían pegado horas, entre las 8.00 y las 21.00, detrás de esas puertas de madera blanca tras las que se guardaban celosamente los canapés, elaborados, según contó Trasobares, "con toda clase de productos, sobre todo de la tierra". Salmorejo aragonés, pan tradicional con sepia o damero de morcilla pudieron degustar los presentes. Los presentes dentro del local, que no las decenas de curiosos que se no perdían ripio, pero sí comilona, desde la balconada superior, frente al Pilar.   Seguro que podían escuchar al cuarteto de cuerda que amenizó la recepción? Y mientras la gente se tomaba un cóctel, en el improvisado escenario sobre el embarcadero empezaban los discursos. ¿El más sentido? El de Félix Marugán, presidente del club desde hace 45 años, que fue breve y directo. "Yo no he dado nada a lo deportivo, lo deportivo me lo ha dado a mí", afirmó, quitándose galones. Además de la evidente felicidad que mostraba, o quizá por ello, Marugán expresó su deseo de que el nuevo Náutico "sirva como alternativa al botellón".   El vicealcalde Fernando Gimeno tomó la alternativa y destacó el trabajo realizado, en especial, la actuación que ha permitido que desde el restaurante se pueda disfrutar del Muro del Ebro, lo más antiguo entre la moderna -y barroca- decoración del local.   Pero lo importante estaba en el exterior, donde la gente se encontraba, besaba y contaba lo bonito que había quedado todo. Por ejemplo, Pedro Oliva, ganador de 'Gran Hermano IV', que llegó con Inma y más familia? incluyendo a la pequeña Paola del Pilar y su peluche.   Faltaba aún la queimada que iba a preparar Enrique Domínguez para purificar la inauguración, "con ayuda de los dioses y la naturaleza", según el autor. Eran las 22.00 y hacía su aparición, por debajo del Puente de Piedra, el mismo que reflejaba las palabras "Club Náutico" en láser, la Dixie Rue del Percebe. Mientras hacían sonar sus instrumentos de viento, los invitados seguían llegando. Y por la calle de Alfonso I, alguna pareja trajeada iba a paso ligero para llegar lo antes posible?


http://www.heraldo.es/noticias/sociedad/fbaa1_el_nautico_pone_tiros_largos.html

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