lunes, 9 de febrero de 2009

Un querer y no poder


El CAI mejoró ligeramente en el debut de Angulo en casa, que rotó mucho a sus hombres, casi en exceso, pero eso no fue suficiente para inquietar a un Barcelona muy superior.

La voluntad existe. El CAI quiere reaccionar y desea ganar partidos. Muestra intensidad en sus partidos, su técnico le ha añadido agresividad al grupo y trata de plantear alternativas especialmente defensivas, todos tienen su oportunidad y luchan... Pero no pueden. El encuentro de ayer fue una muestra evidente de ello. El conjunto aragonés lavó la mala imagen de Fuenlabrada y mejoró ligeramente en el segundo partido con Angulo al mando. Pero ni su defensa 'caja y uno' para parar a Navarro, ni las continuas rotaciones, casi excesivas, ni la entrega de sus hombres ni siquiera el apoyo de la grada fue suficiente para inquietar a un Barcelona tremendamente superior. Casi sin despeinarse los azulgrana dominaron el encuentro de principio a fin y con rentas entre ocho y catorce puntos casi todo el choque no temieron nunca por la victoria. El CAI quiere pero no puede. Y lo peor es que todavía no ha hallado la fórmula, la solución a sus problemas, mientras el entrenador insiste en que no quiere novedades en su plantilla. Mal asunto si no llega rápidamente un triunfo. Los zaragozanos saltaron a la cancha con mucho a ganar y poco a perder, pero con la inevitable presión de quien necesita un resultado positivo de manera urgente. Quizá por ello las tres primeras posesiones acabaron con tres pérdidas de balón, algo que no gustó a un respetable al que se le escaparon los primeros pitos. Pero Angulo planteó cosas distintas, buscó la sorpresa y ordenó una defensa mixta con cuatro hombres en zona y Lescano persiguiendo a la 'Bomba' Navarro por todo el parquet. Salió bien, y con los puntos de un inspirado Darren Phillip y de Quinteros el CAI tomó una ligera ventaja. Sería la única. Ante esa propuesta local, el Barcelona buscó sus alternativas ofensivas y con tiros cómodos de cinco metros de sus pívots fue minando la moral rojilla. Además, algunas decisiones sorprendentes del técnico local tampoco ayudaron. Arteaga entró por delante de Zizic en la rotación y DP se iba al banco incomprensiblemente cuando era el arma más peligrosa del CAI con 10 puntos en su haber. Eso, unido a que una charanga tocaba en esos momentos el himno del Athletic de Bilbao daba un cariz surrealista a lo que se estaba viviendo. Los visitantes se fueron distanciando. En estático y con esa 'caja y uno' es cierto que se paraba a los tiradores catalanes -primero a Navarro y después a Basile-, pero los ataques aragoneses daban demasiadas facilidades al rival. Las pérdidas de balón (hasta 7 en el primer cuarto) o los errores en el tiro sin posibilidad de rebote ofensivo permitían a los de Xavi Pascual armar el letal contragolpe con el que rompían el partido. Seguía sin haber noticias de Zizic, pero había que hacer algo, ya que en el uno contra uno el Barcelona es imparable. Angulo optó por hacer debutar a Colom y mantener a Green jugando de dos. El descaro del joven base dio algunos frutos, pero esa apuesta no tuvo continuidad tras el descanso. En esa segunda mitad se vio por primera vez al croata Zizic sobre la cancha. Tampoco tuvo suerte y los gigantones azulgranas eran demasiado para él, pero su escasez de minutos hace intuir que Angulo no confía en exceso en el pívot comunitario. Y de nuevo a base de rebotes, recuperaciones y rápidas transiciones el choque caía del lado visitante. Por aquel entonces el artillero rojillo Quinteros no encontraba tiros cómodos y solo la enorme intensidad de Lescano en defensa servía para evitar un final demasiado precipitado. Las diferencias de plantillas es abismal. Al Barça poco le preocupó que ayer Ilyasova estuviera desaparecido o la lesión de Lakovic. Allí estaba Fran Vázquez para volar una y otra vez sobre el aro del CAI o Sada para imponer el ritmo necesario, o las penetraciones de Grimau... De todo. Por momentos, y cuando Lewis y DP eran los pívots rojillos, sus pares, bien fueran Santiago, Vázquez o Andersen parecían sus hermanos mayores, ya que todos ellos les sacaban una cabeza. Y así es difícil cerrar el rebote, algo que solo se logra en contadas ocasiones con Garcés en cancha. Faltan centímetros. Nada que hacer ante un grande Los de Angulo rondaban continuamente los diez puntos de desventaja, pero nunca mostraron opciones reales de ganar. Ni siquiera cuando nada más comenzar el último parcial un par de buenas acciones de Roberto Guerra y Larry Lewis les colocaban a solo ocho puntos. Los grandes juegan dos partidos por semana y los catalanes venían de enfrentarse ante el mítico Maccabi de Tel Aviv en la Euroliga. Es lógico que no jueguen al cien por cien. Pero con esa consentida irregularidad fuerzan la máquina en cuanto alguien se les acerca levemente. Un poquito más de defensa barcelonista y el CAI se volvió a atascar. Y no fue porque no lo intentó. Incluso apareció Quinteros para probar suerte con sus triples y sus penetraciones. Se sumaban puntos, pero también se encajaban porque el Regal Barça capturaba vitales rebotes ofensivos y culminaba nuevas acciones hundiendo la moral rojilla hasta el bocinazo final. La imagen fue mejor, sí, pero como siempre que el CAI se ha enfrentando a los mejores equipos de la liga contras los que la motivación sale por sí sola. Lo dicho, mejor imagen, pero ninguna opción de victoria. Un triunfo en doce partidos es una dura losa para los zaragozanos que llegan a su momento clave con la salida a la pista del Estudiantes y tras el parón liguero el fundamental encuentro ante el ViveMenorca. Lo mejor es que de momento no hay nervios ni en el banquillo, ni en el vestuario ni en el palco. La confianza entre unos y otros existe, aunque esa solo podrá mantenerse alcanzando una alegría en un breve espacio de tiempo. Hasta ahora el CAI quiere y no puede. Pero a estas alturas ya debe.   Ficha técnica 78-85 CAI Zaragoza-FC Barcelona Pabellón PRÍNCIPE FELIPE (10.500 espectadores) cAI Zaragoza: Green (6), Quinteros (21), Lescano (0), Phillip (15) y Garcés (3) -cinco inicial-, Victoriano (6), Colom (2), Arteaga (0), Pérez (0), Zizic (2), Lewis (16) y Guerra (7). rEGAL fc bARCELONA: Sada (10), Navarro (17), Barton (5), Ilyasova (2) y Santiago (5) -cinco inicial-, Barrett (4), Basile (10), Trías (2), Andersen (10), Vázquez (13) y Grimau (7). Parciales: 18-24, 15-19, 17-20 y 28-22. Árbitros: Pérez Pizarro, Araña y Monserrat. Sin eliminados por faltas.


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