El conjunto aragonés pierde en los minutos finales en el Palau Blaugrana después de tener al Barça contra las cuerdas. La labor arbitral fue decisiva en favor del equipo catalán
La gloria se escurrió entre los dedos del CAI Aragón, que anoche dejó escapar una ocasión magnífica para vencer en el Palau Blaugrana, la mítica cancha del equipo más laureado del universo del balonmano. Después de completar un encuentro excelente, de gobernar el marcador en 57 de los 60 minutos, los puntos se quedaron en casa, en unas acciones finales en las que los azulgrana contaron con un indispensable amparo arbitral decisivo en el resultado final. El arranque naranja fue soberbio. Descarado, decidido, al CAI Aragón apenas le costó 15 segundos abrir el marcador. No hay mejor señal en cualquier juego de equipo que acertar con el objetivo cuanto antes. Denota seguridad, clarividencia. El primer vuelo de Borges desde el rincón fue gol. Kosovac apostó por Doder como timonel, con Sorrentino y Stankovic en las alas, y Borges y Cartón en las esquinas. Arrhenius impuso su ley en el pivote. Prendes fue la variable defensiva, sustituyendo en las labores de contención a Doder. Cuando el CAI Aragón ya danzaba en el parqué, el Barça todavía se estaba arreglando. Se peinaba, se perfumaba, incluso bostezaba delante del espejo. Cuando el gigante azulgrana apareció en la pista, ya se habían consumido nueve minutos. Para sorpresa de las mocitas y del personal en general, en el marcador figuraba un sorprendente 2-6. Los aragoneses se habían tomado mucho más en serio el festejo en el salón, desde la firmeza de Pablo Hernández en la portería, a la maestría y salero de Doder repartiendo goles y alegría en la barra discontinua de los nueve metros. Xavi Pascual, entrenador del Barça intentó arreglar la demora con la que su equipo compareció al partido. Con 2-6 en el marcador cambió toda la primera línea, sentendo a Iker Romero y sacando a la arena a los más guapos del lugar: los rubitos Boldsen, Hensen, y los musculados Nagy y Noddesbo. El Barça mejoró, pero el CAI Aragón estaba lanzado. Se sentían a gustito los zagales aragoneses. Liberados de toda presión, más chulos que nunca, no solo mantuvieron la renta, sino que la ampliaron con un Stankovic sensacional. Ante la perplejidad de los allí reunidos, la diferencia aumentó cuando apareció en el guateque del balonmano Zaky, de nuevo extraordinario en todos los órdenes de juego. Al descanso, Toño Cartón firmaba el 14-21 tras una maravillosa asistencia de Doder, en los mejores 30 minutos que el abajo firmante ha visto desarrollar jamás a un equipo aragonés de balonmano. En la reanudación el Barça atacó con todo. Mientras jugaron siete contra siete, la ventaja se mantuvo en unos registros tranquilizadores. La cosa se torció cuando jugaron siete contra nueve. Sí, cuesta creerlo, pero el Barça necesitó de la ayuda arbitral para tumbar al mejor CAI Aragón del año. En el minuto 55 llegó la acción clave del encuentro, al ser expulsado directamente Sorrentino en una jugada que apenas debió ser sancionada con dos minutos de exclusión. Entonces pintaba el marcador 29-32. En superioridad numérica, el Barça remontó tres goles y se metió en un partido que decidió Kasper deteniendo a Zaky un penalti que hubiera significado el empate. Lozano sentenció a la contra a un CAI Aragón que mereció mucho más.
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jueves, 26 de febrero de 2009
El CAI roza la gesta
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