Juzgan por asesinato a un joven de Caspe que padece una esquizofrenia paranoide
José Luis Cillola Dolader, de 29 años, responde desde ayer ante un tribunal popular por haber matado a cuchilladas a su abuela, en mayo de 2006 en el domicilio de esta última, en la localidad de Caspe. El acusado se enfrenta a una pena de entre cinco y quince años de prisión, ya que el fiscal le acusa de asesinato y la defensa considera que cometió un homicidio. El representante del ministerio público mantiene que José Luis Cillola, que sufre una esquizofrenia paranoide desde que era muy joven, actuó con alevosía y ensañamiento, por lo que califica los hechos de asesinato. No obstante, aprecia que concurren las atenuantes de trastorno mental y la de confesión. Su abogado defensor, sin embargo, pide que se le aplique la eximente completa y se le absuelva porque actuó sin saber lo que hacía, debido a su enfermedad y a que hacía dos semanas que no tomaba su medicación, lo que le originó un brote de esquizofrenia. Los hechos ocurrieron el 13 de mayo de 2006. Como solía hacer de forma regular, el joven fue a visitar a su abuela, pero aquellos días no se encontraba bien ya que había dejado de medicarse en las últimas dos semanas. “La primera no noté nada especial, pero la segunda empecé con depresiones y dejé de ir a trabajar”, explicó al tribunal. Precisamente esta falta al trabajo fue lo que llevó a su abuela a reprenderle y a él, a enojarse. “Nos sentamos alrededor de la mesa de la cocina y estaba conversando con ella cuando, de repente, me enfadé. Luego recuerdo que estaba en una placeta del pueblo y pensé que igual había hecho algo malo. Fui a la Guardia Civil y les dije: creo que he matado a mi abuela”, declaró. Acompañado de dos agentes, volvió a casa de la mujer, de 83 años, y encontraron su cadáver tendido en el suelo de la cocina y completamente ensangrentado. La autopsia reveló que había recibido nueve cuchilladas, todas ellas en el pecho, que le causaron la muerte de forma rápida al alcanzarle órganos vitales. José Luis Cillola manifestó que no entiende lo que pasó y que la relación que tenía con su abuela era muy buena. “No sé que pudo pasar en ese momento. Será porque dejé la medicación. Ahora estoy bien y me la tomo a rajatabla, todas las mañanas, tardes y noches”, relató al tribunal. El joven está ingresado en la cárcel de Zuera desde que cometió el crimen y está sometido a tratamiento psiquiátrico. Desde entonces no ha tenido ningún incidente ni antes de la agresión había sido violento, según resaltó su abogado. El letrado añadió que tratará de probar en el juicio que su cliente cometió el homicidio en una crisis de su enfermedad y que en ningún momento actuó con alevosía o ensañamiento puesto que no conocía el alcance de sus actos ni existía dolo ni intención, como mantiene el fiscal. “En la actualidad estas circunstancias han cambiado, su enfermedad está controlada y su familia preparada para afrontar las crisis que se pudieran producir”, subrayó.
http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.38493/relcategoria.301
martes, 10 de febrero de 2009
“Recuerdo que estaba sentado con mi abuela, pero no que le diera 9 cuchilladas”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario