Un ejército poderoso dispara sin piedad, destroza sin piedad, hiere sin piedad, mata sin piedad. Un estado poderoso justifica los crímenes, permite las violaciones de las leyes de guerra, prohíbe la atención y evacuación de los heridos y miente en tiempos de guerra a su población. Sin piedad. Sin vergüenza. Sin derechos. Sin testigos.
http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.35997/relcategoria.306
miércoles, 14 de enero de 2009
Mentiras en tiempos de guerra
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario