miércoles, 2 de septiembre de 2009

La estanca de Castiliscar: Visitas guiadas




La estanca de Castiliscar es un sobresalto de agua flanqueado por pequeños cabezos en los que el romero, el tomillo y alguna aliaga, tratan de esconderse del inclemente cierzo que, de vez en cuando, pasa su afilada cuchilla a ras de suelo, es como una sorpresa húmeda en medio de un secarral, apenas matizado por la línea de las huertas que jalonan una de las orillas del río Liscar, y, en los atardeceres, se asemeja a un espejo perdido, quizás abandonado por alguna lamia descuidada, que refleja el blando movimiento de las nubes mecidas al compás de los caprichos del viento; pero, la estanca, también sirve para retener el agua que dosificarán los agricultores a lo largo del año para que la hortaliza crezca lozana sin los apremios del sol y la sequía.

Para quienes nacimos en este pedazo de tierra que trata de acostarse en las faldas de la sierra, buscando en verano la tierna sombra de los pinos y en invierno el abrigo de los carasoles que mitiguen el helado brillo de la escarcha, la estanca es una gran desconocida, poco más que un montón de agua situado más allá del lavadero que servía como represa y para que los cazadores o pescadores tentaran su suerte con los patos, las fochas y las tencas; pero el Ayuntamiento de Castiliscar, comprometido con la conservación del medio ambiente, ha decidido que esta apreciación de los vecinos y visitantes, pase a la historia.

(seguir leyendo en el enlace...)

Enlace: http://www.ejeadigital.com/index.php?sec=1&id=7956


No hay comentarios: